Problemas editoriales

Luchando por recuperar mis derechos de autor

Hola a todos, debido a la lamentable situación en la que me encuentro con la editorial con la que tengo publicada la novela En los jardines del té, y visto que no contestan a mis mails, me he decidido a hacer esta entrada. Siempre os estoy tratando de avisar, de deciros que tengáis cuidado con las editoriales a las que les mandáis vuestras obras y con los contratos que firmáis. Bueno pues para que veáis que nadie está a salvo de caer en este tipo de editoriales, aquí estoy yo.

Cuando firmé con La fábrica de sueños estaba muy contenta, conocía a la dueña y a pesar de que sabía que la editorial era pequeña, y la distribución iba a ser también pequeña, me aseguraron que mi libro iba a poder comprarse en cualquier librería, cosa que no dudo, ahora eso sí, primero a ver si el librero tiene narices a encontrarlo teniendo el ISBN y el nombre de la obra, casi imposible y ahora os contaré por qué.

Todo empezó cuando le dije a mi tía que podía ir a su librería habitual a comprar mi libro. Cuál es mi sorpresa cuando me llama y me dice que la librera no lo encuentra y, peor aún, que el número de ISBN que le he dado es raro y que posiblemente esté mal. Mi tía y yo empezamos a mirar libros y… mi libro no tenía un ISBN al uso , como el que tiene cualquier novela impresa y publicada en España. Fijaros en la imagen siguiente.

ISBN

En ella en primer lugar está mi novela y luego otras dos compradas en librería e impresas en España. Fijaos en el ISBN ¿Veis alguna diferencia? Efectivamente, si cogéis cualquiera de los libros que tengáis en casa que hayan sido publicados e impresos en España empiezan así 978-84, sin embargo, el mío empieza por 978-15. ¿Qué significa esto? Que el ISBN no es español, de hecho, ese 1 del 15 indica que es estadounidense y ahondando un poco más, descubrí que se trata de un ISBN gratuito de CreateSpace. De hecho, cuando empecé a quejarme lo publicaron (dos meses y medio después de que lo hubieran publicado en papel) en Amazon dejándose al descubierto que efectivamente la editorial en vez de estar tramitando sus propios ISBNs estaba usando los ISBNs gratuitos de CreateSpace. Os dejo la imagen pero podéis buscarlo si queréis.

amazon

Como veis en Editor, no aparece La Fábrica de sueños sino CreateSpace. ¿Qué significa esto? Bueno pues esto perjudica gravemente la distribución del libro que si ya era pequeña llega a ser casi nula, porque si no se sabe quién es la distribuidora es prácticamente imposible para un librero encontrar la novela en sus bases de datos y, por lo tanto, pedirlo para poder venderlo. Y esto no es algo que yo me haya inventado, no solo la librera a la que fue mi tía no encontró el libro, tras saber esto me puse en contacto con otros libreros y todos me dijeron -a parte de que tratase de resolver el contrato y me buscase a gente más seria- que mi libro no se encontraba en ninguna base de datos por lo cual era prácticamente imposible localizarlo, y todo por ahorrarse el dinero de tramitar un ISBN útil y que sea suyo, no de otra empresa. Sinceramente, si llego a saber que me van a poner un ISBN gratuito no hubiera firmado con ellos, me hubiera autopublicado como llevo haciendo desde hace 9 años. Pero si creéis que esto es todo estáis muy equivocados, esto es solo la punta del iceberg.

Como podéis imaginar, después de descubrir todo esto mi cabreo estaba al nivel máximo y empecé a investigar más y me di cuenta de otra cosa, en mi libro impreso no aparecía el Depósito Legal. El depósito legal no es otra cosa que las copias que se llevan a la biblioteca que corresponda en cada Comunidad Autónoma para que no se pierda la obra y que siempre haya alguna copia y se pueda consultar. El pedirlo es gratuito y te dan el número desde el momento en el que se pide, lo único es que después hay que llevar las copias al registro del Depósito Legal, y esto debe hacerse 2 meses antes de que se imprima el libro y en todo caso antes de que se empiece a comercializar. Una vez dicho esto os enseño otra imagen.

DL

Al lado izquierdo de nuevo la página de créditos de mi libro impreso y al lado derecho una captura de la prueba que la editorial me envió para que diese el OK si me parecía bien y llevar la novela a impresión. Como veis algo pasó entre que yo di el OK a esa copia y el enviarlo a imprenta. ¿Por qué desapareció el DL? Yo tengo mis propias hipótesis, pero como son hipótesis de momento no voy a compartirlas, lo que sí que podéis ver es que la copia a la que yo di el OK y la que se imprimió no son las mismas, que fue borrado el DL después o tenían ya otro archivo sin él. Yo con esto lo que realmente me pregunto es: ¿Se han mandado mis libros al DL? Y si se ha hecho ¿ha sido antes o después de que este fuera impreso? Mi sensación es que si se ha hecho ha sido después, pero no lo sé ni tengo pruebas de ello por lo tanto como he dicho es solo la impresión que tengo.

Pero hay más, más clausulas que la verdad no sé para qué han puesto en el contrato si no tenían pensado cumplirlas. En primer lugar, una de las cláusulas dice que antes de la distribución de la obra se entregará una certificación comprensiva del número de ejemplares de que consta la impresión o reimpresión. Certificación que a mí no se me ha mandado y supongo que la tirada habrá sido de 100 ejemplares porque era lo que ponía en el contrato y bueno por algo que voy a contar a continuación, pero ni un albarán ni nada que me asegure que solo se imprimieron 100 ejemplares.

En segundo lugar, y esto es algo en que, además, metieron por medio a una bloguera y sé que hubo lío, otra cláusula dice que todo libro que la editorial destine para promoción, en plan para sortearlo, dárselo a un bloguero, booktuber… para que lo reseñe deben ser notificados a los autores. Bien, pues se ofreció uno de mis libros en papel a un sorteo y me enteré por casualidad, a mí no se me notificó nada y no fui la única a la que esto le cogió por sorpresa, ya que fueron varias las obras de la editorial que se ofrecieron y de las que no se dijo nada a los autores.

Pero lo mejor viene a la hora de cobrar -como siempre, ¿no?-. En julio, en concreto el día 15, el editor me manda un mail para pagarme los libros y aquí me entero de otras dos cosas. Una, que mis royalties (el % que se me paga por venta de libros) al parecer son diferentes a las de otros autores -a la baja claro-, pero lo explico tal como pasó para que lo entendáis bien. El editor me manda un mensaje en el que solo tenía pensado pagarme los libros que yo había vendido por mi cuenta, sin tener en cuenta los que se vendieron en un evento y los que vendí en la presentación del libro, pero lo que más me llamó la atención era el % que me quería dar. Miré mi contrato y ese % no aparecía por ningún lado de lo cual entiendo que debe ser que a los contratos más antiguos el % era mayor, o bien que es un % que han preferido no incluir en el contrato al ser solo para libros vendidos directamente por el autor, la verdad es que no lo sé pero me llamó la atención y también que solo fuera a pagarme los libros que yo había vendido por mi cuenta por lo que… Creo que la cláusula que dice que trimestralmente se entregará al autor un informe de ventas, pues va a ser que no porque creo que ni siquiera llevan un control de las ventas y no lo digo por decir. El pasado día 8 de agosto, y tras haberle enviado un burofax el 14 de julio pidiendo la resolución de contrato debido a los incumplimientos de cláusulas, el editor me envía un mensaje haciendo la cuenta de la vieja para ver cuántos libros me tiene que pagar para liquidar mi cuenta. Lo explico, lo que hizo fue teniendo en cuenta los libros que se habían impreso, le restó los que quedaban ahora y ahí está, el número de libros vendidos. ¡Ah!, pero eso sí, sin tener en cuenta los libros que se vendieron en la presentación en librería, porque desde el día 14 de junio que fue la presentación, aún no ha hablado con ellos y eso que se lo he recordado en varias ocasiones, de hecho el tema presentación me daría para otra entrada, porque vaya tela…

Y ahora os preguntaréis a qué viene esta entrada si parecía que el 8 de agosto todo iba a solucionarse. Bueno, pues porque tras ese mensaje en el que me decía que me iba a hacer la liquidación sobre X libros, pero que tenía que hablar con la librería a ver cuántos libros tenían ellos (sí los libros que se vendieron en la librería no tiene pensado pagármelos por lo que parece, pero vamos a mí con que me mande ya de una vez el documento de rescisión de contrato, me doy con un canto en los dientes) y que lo haría al día siguiente, pues desde entonces no he tenido noticias de él. Le he mandado 3 mensajes, uno por semana, para saber si había hablado con la librería -que está abierta, no penséis que es que a lo mejor los de la librería están de vacaciones- el último pidiéndole, por favor, que lo solucionase todo ya en la semana pasada, bueno pues nada, no he recibido ninguna respuesta, ni un “Sí he hablado con la librería” o “No aún no” o simplemente un “Lo siento, es que estoy de vacaciones y hasta el día X no podré hacerlo”, no sé algo, pues no he recibido contestación y cansada de esta situación me he animado a contarlo todo (o casi todo).

No soy la única que está en esta situación, hay otra autora que está en la misma situación que yo y también sé que hay otros que por unos y otros motivos no están a gusto, pero que por su situación deberán esperar a que su contrato acabe, por ellos y por mí  espero que todo esto se arregle, que dejen libre a mi compañera y a mí, y que empiecen a hacer las cosas bien para los que se quedan.

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